Significado de Academicismo
Sustantivo masculino. De academia —y este del griego Akadémeia, el lugar donde enseñaba Platón— más el sufijo -ismo.
El academicismo es la tendencia artística que sigue de forma estricta las normas, técnicas y temas establecidos por las academias de bellas artes, especialmente en el siglo XIX.
También se usa, con matiz peyorativo, para calificar cualquier obra que repite fórmulas consagradas sin aportar nada propio.
Qué es el academicismo
El academicismo designa el sistema de enseñanza y de normas que imponían las academias oficiales de bellas artes: dibujo preciso, técnica pulida, temas históricos, mitológicos o religiosos, y una jerarquía de géneros que colocaba la pintura de historia por encima del retrato, el paisaje o el bodegón. No es un estilo único, sino un canon que se enseñaba y se premiaba de forma reglada.
En Francia, el academicismo defendido por los salones oficiales del siglo XIX entró en conflicto con corrientes emergentes que buscaban otros temas y otra factura, un choque que llevó a la creación del Salón de los Rechazados en 1863 para exponer las obras que el jurado académico había descartado.
Hoy la palabra conserva ese doble uso: describe con precisión histórica un sistema artístico concreto y, al mismo tiempo, funciona como crítica cuando se aplica a una obra actual que se percibe como convencional, repetitiva o sin riesgo.
Origen de la palabra academicismo
Del sustantivo academia, y este del griego Akadémeia, el jardín ateniense donde Platón impartía sus enseñanzas, más el sufijo -ismo, que forma nombres de doctrinas, escuelas o tendencias.
El término se generalizó en el siglo XIX cuando las vanguardias necesitaron un nombre para el sistema artístico oficial al que se oponían. Desde entonces, «academicismo» funciona sobre todo como categoría histórica y como etiqueta crítica, más que como nombre que un artista use para describir su propio trabajo.
Características del academicismo
| Rasgo | En qué consiste |
|---|---|
| Temática histórica y mitológica | Prioriza escenas de la historia, la mitología clásica o la religión frente a temas cotidianos. |
| Técnica pulida | Busca un acabado liso, sin pinceladas visibles, y un dibujo muy preciso. |
| Jerarquía de géneros | Sitúa la pintura de historia en lo más alto y el bodegón o el paisaje en lo más bajo. |
| Formación reglada | Se enseña y se evalúa según normas fijas en academias e instituciones oficiales. |
Ejemplos de uso de academicismo
La pintura de historia fue el género más valorado por el academicismo del siglo XIX.
Los críticos tildaron su estilo de academicismo vacío, repetitivo y sin riesgo alguno. (uso peyorativo)
Aprendió dibujo académico y técnica de academicismo antes de rebelarse contra sus propias normas.
El impresionismo surgió en buena parte como reacción al academicismo dominante en los salones oficiales.
Algunos edificios institucionales del siglo XX recuperaron elementos del academicismo clásico en su fachada.
Sinónimos y palabras relacionadas
Sinónimos: convencionalismo artístico, oficialismo (uso más restringido).
Antónimos: vanguardia, experimentación.
No es lo mismo que:
- Eclecticismo: combina libremente elementos de distintos estilos históricos; el academicismo se ciñe a un canon fijo enseñado en las academias.
- Neoclasicismo: es una corriente estilística concreta de finales del XVIII e inicios del XIX; el academicismo es el sistema institucional que llegó a enseñarla como norma.
- Kitsch: busca un efecto ornamental o sentimental sin pretensión de rigor técnico; el academicismo, al contrario, exige un dominio técnico muy exigente.
Preguntas frecuentes sobre el academicismo
¿Qué diferencia hay entre academicismo y neoclasicismo?
El neoclasicismo es un estilo artístico concreto, con rasgos propios de forma y de tema. El academicismo es el sistema de enseñanza y de normas oficiales de las academias, que en un momento dado enseñó y premió precisamente ese estilo.
¿Por qué se usa «academicismo» como crítica?
Porque las vanguardias del siglo XIX y XX lo asociaron con la falta de riesgo y de originalidad. Desde entonces, llamar academicista a una obra suele significar que repite fórmulas ya conocidas sin aportar nada propio.
¿Qué academias marcaron el academicismo del siglo XIX?
En Francia, la Académie des Beaux-Arts y su salón oficial fijaron durante décadas los temas y las técnicas aceptadas; en España, cumplió un papel similar la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.