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Diferencia entre alma y espíritu

Tema: religión y espiritualidad.

Según numerosas tradiciones religiosas y corrientes filosóficas, el alma es el principio vital que anima e individualiza a cada persona, mientras que el espíritu designa una dimensión trascendente, de naturaleza más universal y vinculada a lo divino.

Puede resumirse así: el alma da identidad a cada quien; el espíritu conecta con algo mayor que uno mismo, aunque en muchas tradiciones y en el habla cotidiana ambos términos se usan de forma intercambiable.

Tabla comparativa: alma y espíritu

AlmaEspíritu
Qué esEl principio vital que anima el cuerpo y da identidad a cada persona.Una dimensión trascendente, vinculada a lo divino o a lo universal.
NaturalezaPropia e intransferible de cada individuo.Puede concebirse como compartido o presente en distintos seres.
EtimologíaDel latín anima, «aliento, soplo vital».Del latín spiritus, «soplo, aliento», de spirare, «respirar».
AlcanceSe asocia con la identidad y la conciencia individual.Se asocia con lo sagrado o con una fuerza que trasciende al individuo.
Pregunta típica¿Qué es lo que perdura de una persona concreta?¿Qué fuerza trascendente anima o conecta a los seres?

Qué es el alma

El alma se entiende, en la mayoría de las tradiciones religiosas y en buena parte de la filosofía, como el principio que da vida, identidad y conciencia a una persona concreta. El cristianismo, el judaísmo y el islam sostienen, con matices propios de cada tradición, que cada ser humano tiene un alma individual, distinta de la de cualquier otro. La filosofía griega clásica, con Aristóteles, definió el alma como el principio que organiza y da forma a un cuerpo vivo, una noción que influyó después en buena parte del pensamiento occidental sobre el tema.

En el hinduismo y otras tradiciones de origen índico se distingue, además, entre un yo individual y un principio último más amplio con el que ese yo puede llegar a identificarse; los términos concretos y los matices varían según la escuela filosófica o religiosa que se consulte.

Qué es el espíritu

El espíritu tiende a designar una realidad más amplia que la identidad de una sola persona: una fuerza vital, divina o trascendente que puede estar presente en distintos seres, o incluso en el conjunto del cosmos. En el cristianismo, el Espíritu Santo es una de las tres personas de la Trinidad, distinta del alma individual de cada creyente. En otras tradiciones, el término se acerca a la idea de un aliento o fuerza vital compartida, emparentada con nociones como el pneuma griego o el ruach hebreo, ambos ligados originalmente a la idea de «soplo» o «aire en movimiento».

Fuera del ámbito estrictamente religioso, «espíritu» se usa también para hablar del carácter o la actitud de una persona o de un grupo, un uso más figurado que no siempre se confunde con el sentido religioso o filosófico del término.

Ejemplos que muestran la diferencia

Según el cristianismo, el alma de cada persona es individual e inmortal, mientras que el Espíritu Santo es una persona divina distinta, presente en todos los creyentes.

Un filósofo puede hablar del alma como aquello que hace que un cuerpo esté vivo, y reservar «espíritu» para una realidad más general, no ligada a un solo individuo.

Cuando se dice que alguien «entregó el alma», la expresión se refiere a la persona concreta que ha muerto; cuando se habla del «espíritu de una época», el término no designa a ningún individuo.

Cuándo usar cada término

Preguntas frecuentes

¿Alma y espíritu significan siempre lo mismo?

No siempre: aunque muchas veces se usan como sinónimos, algunas tradiciones religiosas y filosóficas distinguen el alma, como principio individual, del espíritu, como dimensión trascendente más amplia.

¿Qué tradiciones distinguen claramente entre alma y espíritu?

El cristianismo, por ejemplo, distingue el alma individual de cada persona del Espíritu Santo, una de las tres personas de la Trinidad; otras tradiciones religiosas y filosóficas trazan distinciones parecidas con su propio vocabulario.

¿De dónde viene la relación entre espíritu y «aliento»?

Del origen etimológico común a varias lenguas: el latín spiritus, el griego pneuma y el hebreo ruach significaban originalmente «soplo» o «aire en movimiento», antes de aplicarse a la idea de una fuerza vital o divina.

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