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ojo por ojo, diente por diente

Refrán de origen bíblico. Registro culto-popular.

Refrán de origen bíblico que expresa la idea de justicia como una represalia del mismo tipo y magnitud que el daño recibido.

Se usa tanto para describir sistemas de justicia basados en la proporcionalidad estricta como, en el habla cotidiana, para justificar una venganza personal.

Qué significa ojo por ojo, diente por diente

La fórmula expresa un principio de justicia proporcional: el castigo debe ser equivalente al daño causado, ni más ni menos. En su sentido original no autorizaba la venganza libre, sino que limitaba el castigo para que no excediera el daño sufrido, evitando represalias desproporcionadas entre las partes en conflicto.

En el uso actual, fuera de contextos jurídicos o religiosos, se emplea casi siempre para describir o justificar una respuesta personal equivalente a una ofensa recibida, con un matiz que puede ser tanto de aprobación como de crítica hacia esa lógica de represalia.

Origen de la expresión

La fórmula aparece en el Éxodo del Antiguo Testamento como parte de la llamada ley del talión, un principio jurídico que también se documenta, de forma independiente, en el Código de Hammurabi de la antigua Mesopotamia, muy anterior en el tiempo. Ambas tradiciones recogen la misma lógica de proporcionalidad entre falta y castigo, sin que se pueda establecer con certeza cuál influyó en cuál.

La expresión pasó del ámbito legal y religioso al habla general como fórmula fija para nombrar cualquier principio de represalia proporcional, incluso en contextos totalmente ajenos al derecho o a la religión.

Variantes y expresiones equivalentes

Se usa de forma prácticamente idéntica en todo el ámbito hispanohablante, sin variantes regionales relevantes en su forma.

El término técnico «ley del talión» funciona como sinónimo más formal de la misma idea, usado sobre todo en contextos jurídicos o históricos, mientras que «ojo por ojo, diente por diente» es la fórmula popular y más citada en el habla cotidiana.

Ejemplos de uso

Le copiaron una idea y respondió copiando otra a su vez: ojo por ojo, diente por diente.

—Me insultó delante de todos, así que yo hice lo mismo. —Eso es aplicar ojo por ojo, diente por diente.

Algunos sistemas de justicia antiguos se basaban literalmente en el principio de ojo por ojo, diente por diente.

No creo en el ojo por ojo, diente por diente; prefiero resolver los conflictos hablando.

El país impuso un arancel equivalente al que había recibido de su socio comercial: ojo por ojo, diente por diente.

Expresiones relacionadas

De sentido parecido: «ley del talión», término más técnico para la misma idea de castigo proporcional al daño causado.

De sentido contrario: «poner la otra mejilla», expresión también de origen bíblico que propone justo lo contrario: no responder al daño recibido con otro daño.

Preguntas frecuentes sobre ojo por ojo, diente por diente

¿Qué significa ojo por ojo, diente por diente?

Significa aplicar un castigo o una represalia de la misma naturaleza y magnitud que el daño recibido, ni mayor ni menor.

¿De dónde viene la expresión ojo por ojo, diente por diente?

Viene del Éxodo, en el Antiguo Testamento, aunque el mismo principio de proporcionalidad aparece también, de forma independiente, en el antiguo Código de Hammurabi.

¿Es lo mismo que la ley del talión?

Sí, «ley del talión» es el nombre técnico del mismo principio que expresa este refrán; se usa más en contextos jurídicos o históricos, mientras que la fórmula «ojo por ojo, diente por diente» es la más habitual en el habla cotidiana.

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