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sacar de quicio

Locución verbal. Registro coloquial.

Provocar en alguien una irritación extrema, haciéndole perder la paciencia, el control o la calma que tenía hasta ese momento.

También se usa en forma pronominal, «sacar a alguien de quicio» o «ponerse de quicio», para describir el propio estado de exasperación.

Qué significa sacar de quicio

La locución describe el efecto de una acción, una actitud o una repetición insistente que termina agotando la paciencia de alguien hasta hacerle perder los nervios. No se limita a la irritación leve: implica un punto de saturación, el momento en que la persona ya no puede mantener la calma que tenía antes.

Se usa tanto para hablar de otra persona («me saca de quicio que llegue siempre tarde») como del propio estado («estoy que ya no aguanto, estoy fuera de quicio»), y admite grados: se puede sacar un poco de quicio o sacar completamente de quicio a alguien.

Origen de la expresión

El «quicio» es la parte de una puerta o ventana donde encaja el gozne o eje sobre el que gira la hoja. Una puerta «fuera de quicio» no encaja bien y no puede cerrar ni abrir con normalidad. De ahí pasó, por comparación, a describir a una persona que ha perdido su punto de equilibrio o estabilidad emocional habitual.

Es una de las expresiones que conserva con más claridad su origen literal: el sentido figurado de «desajuste» o «descontrol» se entiende con facilidad en cuanto se conoce el significado original de «quicio» como pieza de la puerta.

Variantes y expresiones equivalentes

Se usa de forma muy similar en toda la lengua hispanohablante, aunque el sustantivo «quicio» es hoy poco frecuente fuera de esta locución y de la expresión relacionada «estar fuera de quicio».

En algunos países de América Latina es habitual expresar la misma idea con «sacar de las casillas», imagen distinta —la de un juego de mesa o tablero— pero de sentido prácticamente idéntico.

Ejemplos de uso

Me saca de quicio que revise el móvil cada dos minutos mientras hablamos.

—No encuentro las llaves otra vez. —Como sigas así me vas a sacar de quicio.

El ruido constante de las obras al lado de casa acabó sacando de quicio a todo el vecindario.

Intentó mantener la calma durante la reunión, pero los comentarios repetidos de su compañero lo sacaron de quicio.

Se puso de quicio en cuanto vio que el vuelo se retrasaba otra vez.

Expresiones relacionadas

De sentido parecido: «sacar de las casillas» y «colmar la paciencia», ambas usadas para describir el mismo punto de exasperación.

De sentido contrario: «tener paciencia de santo» y «no perder la calma», que describen justo la actitud opuesta: mantener el control pase lo que pase.

Preguntas frecuentes sobre sacar de quicio

¿Qué significa sacar de quicio a alguien?

Significa provocarle una irritación extrema, hacer que pierda la paciencia o el control que tenía hasta ese momento, normalmente por una acción repetida o muy molesta.

¿De dónde viene la expresión sacar de quicio?

Viene del «quicio», la pieza donde gira el eje de una puerta. Una puerta fuera de quicio no cierra bien; de ahí se aplicó, por comparación, a una persona que pierde su equilibrio emocional habitual.

¿Es lo mismo sacar de quicio que sacar de las casillas?

Sí, ambas expresiones significan hacer perder la paciencia a alguien. «Sacar de quicio» es más frecuente en España; «sacar de las casillas» es muy común también en varios países de América Latina.

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