volver a las andadas
Locución verbal. Registro coloquial.
Reincidir en un mal hábito, una costumbre negativa o un comportamiento problemático que ya se había abandonado o se creía superado.
Se usa casi siempre con un matiz de decepción o reproche, ya sea hacia uno mismo o hacia otra persona de la que se esperaba un cambio duradero.
Qué significa volver a las andadas
La locución se usa cuando alguien retoma una conducta que había dejado atrás, especialmente si esa conducta se consideraba perjudicial o poco recomendable: un vicio, una forma de tratar mal a los demás, una manera de gestionar el dinero, o cualquier patrón repetido de comportamiento. Implica que hubo un periodo de cambio o de buena conducta que, finalmente, no se mantuvo.
No se limita a describir un desliz puntual, sino más bien un regreso claro al patrón anterior, algo que se nota y que suele generar cierta desconfianza sobre si el cambio inicial era real o solo temporal.
Origen de la expresión
La palabra «andadas» procede del lenguaje de la caza, donde designaba las huellas o el rastro que dejaba un animal al moverse por un territorio determinado. «Volver a las andadas» significaba, en origen, que la pieza regresaba a las mismas huellas o al mismo terreno que solía recorrer, un comportamiento previsible y repetido del animal.
De ese sentido cinegético original pasó, por comparación, al lenguaje general para describir a una persona que regresa a sus costumbres o comportamientos habituales, casi siempre con la connotación negativa que ha conservado hasta hoy.
Variantes y expresiones equivalentes
Se usa de forma prácticamente idéntica en toda la lengua hispanohablante, sin variantes regionales relevantes bien documentadas.
En inglés, la idea de reincidencia se expresa con to fall back into old habits («volver a caer en viejos hábitos»), sin la referencia a la caza presente en la expresión española.
Ejemplos de uso
Había dejado de fumar durante seis meses, pero con el estrés del trabajo volvió a las andadas.
—Dijo que no volvería a llegar tarde. —Ya sabes cómo es, seguro que vuelve a las andadas.
Después de prometer que cuidaría mejor sus gastos, volvió a las andadas y acabó endeudándose otra vez.
Parecía que había cambiado de actitud con sus compañeros, pero pronto volvió a las andadas.
El equipo llevaba semanas entrenando bien, hasta que volvió a las andadas y perdió la concentración en los partidos.
Expresiones relacionadas
De sentido parecido: «recaer en el error» y «volver a las mismas», ambas usadas para describir el regreso a un comportamiento que ya se había abandonado.
De sentido contrario: «pasar página» y «dejar algo atrás para siempre», que describen justo lo opuesto: un cambio de conducta que se mantiene con firmeza.
Preguntas frecuentes sobre volver a las andadas
¿Qué significa volver a las andadas?
Significa reincidir en un mal hábito o un comportamiento problemático que ya se había abandonado o que se creía superado, normalmente con un matiz de decepción.
¿De dónde viene la expresión volver a las andadas?
Viene del lenguaje de la caza, donde «andadas» eran las huellas o el rastro habitual de un animal. Volver a las andadas significaba regresar a ese mismo recorrido, y de ahí pasó a significar reincidir en una costumbre.
¿Se puede usar volver a las andadas en sentido positivo?
Es poco frecuente. Casi siempre se usa con connotación negativa, para señalar la reincidencia en un vicio o un comportamiento indeseado, más que para hablar de retomar un buen hábito.