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Diferencia entre avaricia y codicia

Tema: significados generales.

La avaricia es el afán de acumular riqueza para atesorarla, no para usarla; la codicia es el deseo excesivo de conseguir bienes, dinero o poder, sin que ese deseo implique necesariamente guardarlos sin gastar.

La avaricia mira hacia dentro, hacia lo ya poseído y guardado; la codicia mira hacia fuera, hacia lo que todavía falta por conseguir.

Tabla comparativa: avaricia y codicia

AvariciaCodicia
Qué es, según la RAEAfán desordenado de poseer y atesorar riquezas.Afán excesivo de riquezas u otros bienes.
FocoLa acumulación y la resistencia a gastar.El deseo de conseguir más, gaste o no después.
ObjetoSobre todo dinero y bienes materiales.Dinero, poder, territorio, reconocimiento.
TradiciónUno de los siete pecados capitales.Vicio que suele motivar otros pecados, como la avaricia.
Pregunta típica¿Por qué no gasta lo que tiene?¿Por qué nunca tiene suficiente?
Ejemplo típicoGuardar dinero sin usarlo ni para lo necesario.Querer más territorio, más poder o más beneficios.

Qué es la avaricia

La avaricia es el apego desordenado al dinero y a los bienes, con el rasgo específico de que el placer está en poseerlos y guardarlos, no en usarlos. Una persona avara puede tener recursos de sobra y aun así privarse de lo necesario, porque su satisfacción está en la cantidad acumulada, no en lo que esa cantidad permite hacer.

La tradición cristiana la incluyó entre los pecados capitales precisamente por esta lógica: la avaricia convierte un medio —el dinero— en un fin en sí mismo, y por eso se considera una distorsión del deseo natural de seguridad material.

Qué es la codicia

La codicia es un deseo más amplio que el de la avaricia: puede dirigirse al dinero, pero también a un cargo, a un territorio o a cualquier bien que otro posea. Lo característico de la codicia es que crece con lo obtenido: satisfacer un deseo codicioso no lo cierra, sino que suele abrir uno nuevo, más ambicioso que el anterior.

A diferencia de la avaricia, la codicia no implica necesariamente atesorar: se puede ser codicioso y gastar sin freno lo conseguido, siempre que el impulso central sea seguir consiguiendo más.

Ejemplos que muestran la diferencia

Su avaricia era tal que, siendo millonario, seguía regateando el precio del pan.

La codicia del promotor lo llevó a comprar terrenos que ni siquiera pensaba edificar, solo por tenerlos.

No es avaro: gasta con soltura, pero su codicia por ganar cada vez más lo empuja a asumir riesgos excesivos.

Cuándo usar cada término

Preguntas frecuentes

¿Puede alguien ser codicioso sin ser avaro?

Sí. Alguien puede desear constantemente más dinero, poder o reconocimiento y, al mismo tiempo, gastar con generosidad lo que consigue. Ahí la codicia está presente sin que exista la avaricia, que exige además la negativa a gastar.

¿Por qué la avaricia es un pecado capital y la codicia no siempre se cuenta como tal?

La tradición cristiana clasificó la avaricia como uno de los siete pecados capitales porque distorsiona el uso natural de los bienes materiales. La codicia se trata más bien como la raíz común de varios pecados, entre ellos la propia avaricia.

¿Qué diferencia hay entre codicia y ambición?

La ambición busca lograr algo mediante esfuerzo y admite límites razonables; la codicia desea poseer más sin que el medio empleado importe demasiado, y rara vez se sacia con lo conseguido.

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