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Diferencia entre déficit y superávit

Tema: economía y negocios.

El déficit es la situación en la que los gastos de una entidad, un gobierno o una cuenta superan a sus ingresos en un periodo determinado; el superávit es la situación contraria, cuando los ingresos superan a los gastos.

Una forma sencilla de recordarlo: el déficit falta dinero para cubrir lo gastado, el superávit sobra dinero una vez cubierto todo el gasto.

Tabla comparativa: déficit y superávit

DéficitSuperávit
Qué esLos gastos superan a los ingresos en un periodo.Los ingresos superan a los gastos en un periodo.
ResultadoSaldo negativo: falta dinero para cubrir el gasto.Saldo positivo: sobra dinero tras cubrir el gasto.
Efecto habitualPuede requerir financiación externa, como deuda o crédito.Permite ahorrar, invertir o reducir deuda previa.
Dónde se usaCuentas públicas, presupuestos familiares o de empresa, balanza comercial.Los mismos ámbitos, cuando el resultado es favorable.
EtimologíaDel latín deficere, «faltar».Del latín superavi, «sobrar, exceder».

Qué es el déficit

El déficit aparece cuando, al cerrar las cuentas de un periodo, el total de gastos resulta mayor que el total de ingresos. Se aplica tanto a las cuentas públicas de un país o una administración como a los presupuestos de una familia o una empresa: en todos los casos indica que se ha gastado más de lo que se ha ingresado en ese periodo.

Un déficit no implica necesariamente una situación insostenible: puede financiarse con ahorros previos, con deuda o con crédito, y ser, según el caso, una decisión deliberada, por ejemplo para invertir en un proyecto que se espera rentable en el futuro.

Qué es el superávit

El superávit es la situación contraria: los ingresos de un periodo superan a los gastos, de modo que queda un remanente una vez cubiertas todas las obligaciones. Ese excedente puede destinarse a ahorro, a inversión o a reducir deudas contraídas anteriormente.

Esta información describe ambos conceptos de forma general y orientativa; el análisis de unas cuentas concretas, públicas o privadas, conviene dejarlo en manos de un profesional o consultarlo con la normativa contable y presupuestaria vigente en cada caso.

Ejemplos que muestran la diferencia

Un gobierno gasta más en servicios públicos de lo que recauda en impuestos ese año: sus cuentas cierran en déficit.

Una empresa vende más de lo que gasta en producir y mantener su actividad: su ejercicio cierra en superávit.

Una familia que gasta menos de lo que ingresa cada mes genera un pequeño superávit que destina al ahorro; si gastara más de lo que ingresa, entraría en déficit.

Cuándo usar cada término

Preguntas frecuentes

¿El déficit siempre es una mala noticia?

No necesariamente. Un déficit puntual puede responder a una inversión que se espera rentable en el futuro. Lo que suele preocupar a los analistas es un déficit elevado y sostenido durante muchos periodos consecutivos.

¿Cómo se financia un déficit?

Habitualmente con ahorros acumulados en periodos anteriores, con crédito o con deuda, que después debe devolverse con sus condiciones correspondientes. La forma concreta depende de si se trata de una familia, una empresa o una administración pública.

¿Qué se hace con un superávit?

Puede destinarse a distintos fines: ahorrarlo para periodos futuros, invertirlo en nuevos proyectos o usarlo para reducir deudas pendientes de periodos anteriores. La decisión depende de la entidad y de sus prioridades.

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