hablar por los codos
Locución verbal. Registro coloquial.
Expresión coloquial que describe a quien habla en exceso, sin parar, a menudo sobre asuntos triviales o sin dejar hablar a los demás.
Se usa casi siempre para describir a otra persona, con un tono entre divertido y resignado, más que como un insulto serio.
Qué significa hablar por los codos
La expresión se aplica a personas muy habladoras, que alargan las conversaciones, cambian de tema sin pausa y a veces no dejan espacio para que los demás intervengan. No implica necesariamente que lo que dicen carezca de interés, aunque suele usarse con ese matiz de exceso: se habla mucho, y a menudo de más.
Se usa en tercera persona («fulano habla por los codos») más que en primera, ya que casi nadie se describe a sí mismo con esta expresión; también puede matizarse con «cuando + tema», para señalar sobre qué asunto concreto una persona se explaya sin límite.
Origen de la expresión
No hay documentación segura sobre el origen de la expresión. La imagen de hablar «por» una parte del cuerpo que no es la boca sugiere un desbordamiento, como si las palabras salieran por todas partes; existe una hipótesis popular que relaciona la frase con el gesto de mover mucho los brazos al hablar, pero no hay ningún estudio que la confirme.
Formas parecidas, como «hablar por hablar» o «no callarse ni debajo del agua», muestran que el español tiene varios recursos distintos para nombrar el mismo exceso de conversación, sin que uno derive claramente de otro.
Variantes y expresiones equivalentes
No existen variantes regionales fijas muy extendidas de esta expresión concreta, aunque conviven con ella otras formas coloquiales para lo mismo, como llamar a alguien «cotorra» o «cotorro», comparándolo con un ave que repite sonidos sin parar.
En inglés, la expresión to talk someone's ear off describe la misma idea de agotar a alguien a fuerza de hablar sin parar, aunque con una imagen distinta a la de los codos.
Ejemplos de uso
Mi tía habla por los codos; una llamada de cinco minutos se convierte siempre en una hora.
—¿Qué tal la cita con el vecino nuevo? —Simpático, pero habla por los codos, no pude decir ni tres frases.
El comercial hablaba por los codos y al final compramos algo que no necesitábamos, solo por cortar la conversación.
En las reuniones de trabajo, siempre hay alguien que habla por los codos y alarga el orden del día.
De pequeño ya hablaba por los codos, y con los años no ha cambiado nada.
Expresiones relacionadas
De sentido parecido: «no tener pelos en la lengua», aunque esta última se refiere más a hablar sin filtro que a hablar sin parar, y «hablar por hablar», centrada en la falta de contenido.
De sentido contrario: «ser una tumba» y «no soltar prenda», que describen a alguien reservado, que apenas habla o guarda silencio incluso cuando podría hablar.
Preguntas frecuentes sobre hablar por los codos
¿Qué significa hablar por los codos?
Significa hablar mucho y sin parar, a menudo sobre temas triviales, hasta el punto de no dejar espacio a los demás en la conversación.
¿De dónde viene la expresión hablar por los codos?
No hay un origen documentado con certeza. Una hipótesis popular la relaciona con el gesto de gesticular mucho con los brazos al hablar, pero no está confirmada por ningún estudio.
¿Es una expresión ofensiva?
Normalmente no. Se usa en un tono coloquial y suele describir a alguien muy hablador con cierta simpatía o resignación, más que como un insulto serio.