hacer oídos sordos
Locución verbal. Registro coloquial.
Significa ignorar a propósito una advertencia, una petición o un consejo que se ha escuchado perfectamente, actuando como si no hubiera llegado a oídos de quien lo desatiende.
No es sordera real, sino una decisión consciente de no atender algo molesto, inconveniente o repetido demasiadas veces.
Qué significa hacer oídos sordos
La imagen es una contradicción a propósito: unos oídos no pueden ser sordos, porque oír y no oír son cosas distintas. Precisamente esa paradoja subraya que la persona sí ha oído el mensaje, pero elige comportarse como si no lo hubiera recibido. Se aplica tanto a avisos puntuales, como una recomendación médica o la queja de un vecino, como a advertencias repetidas durante años, cuando alguien decide no cambiar de actitud pese a que se lo han dicho muchas veces.
El verbo suele construirse con la preposición «a»: se hacen oídos sordos a algo o a alguien, casi nunca la fórmula sola, sin complemento. El tono es casi siempre de reproche hacia quien desoye, aunque también puede describir, sin juicio, una estrategia deliberada para no dejarse afectar por críticas constantes.
Origen de la expresión
No hay una fecha ni un autor documentados para esta locución. Su fuerza viene del oxímoron «oídos sordos», una combinación de palabras que se contradice a sí misma y que el español ha conservado porque resume con precisión la idea de oír sin querer escuchar.
Construcciones parecidas con «sordo» aplicado a quien no quiere atender algo aparecen en otras lenguas románicas, lo que sugiere una intuición compartida más que un préstamo directo de una lengua a otra.
Variantes y expresiones equivalentes
La variante más cercana es «hacer caso omiso», con el mismo sentido de ignorar algo de forma deliberada, aunque sin la imagen auditiva. También se dice, de forma más gráfica, que a alguien «le entra por un oído y le sale por el otro» cuando ni siquiera parece haber prestado atención un instante.
En inglés la idea se expresa con to turn a deaf ear to something, una locución con la misma lógica de la sordera fingida, lo que confirma que la imagen no es exclusiva del español.
Ejemplos de uso de hacer oídos sordos
El médico le recomendó dejar de fumar, pero él hace oídos sordos y sigue con el mismo paquete diario.
—Te dije que revisaras el contrato antes de firmar. —Ya lo sé, hice oídos sordos y ahora lo lamento.
El ayuntamiento lleva años haciendo oídos sordos a las quejas de los vecinos por el ruido nocturno.
Por más que sus padres le insistían en que ahorrara, hacía oídos sordos y gastaba todo el sueldo.
La empresa hizo oídos sordos a las alertas de los técnicos hasta que la máquina se averió del todo.
Expresiones relacionadas
De sentido parecido: hacer la vista gorda, aunque esta se centra en no señalar una falta que se ve, no en desatender un consejo que se oye; y a palabras necias, oídos sordos, que usa la misma imagen para un caso más concreto: no responder a provocaciones.
De sentido contrario: tomar nota y hacer caso, que describen la actitud de quien sí atiende una advertencia y actúa en consecuencia.
Preguntas frecuentes sobre hacer oídos sordos
¿Qué significa hacer oídos sordos?
Significa ignorar a propósito algo que se ha escuchado con claridad, normalmente una advertencia, un consejo o una crítica, sin darse por aludido ni actuar en consecuencia.
¿Es lo mismo hacer oídos sordos que hacer la vista gorda?
No exactamente. Hacer oídos sordos se refiere a algo que se oye y se decide ignorar, mientras que hacer la vista gorda se aplica a una falta o una irregularidad que se percibe y no se corrige ni se denuncia.
¿De dónde viene la expresión hacer oídos sordos?
No hay un origen documentado con precisión. Se apoya en el oxímoron «oídos sordos», que combina dos ideas contrarias para expresar que alguien oye perfectamente pero actúa como si no hubiera oído nada.