irse al garete
Locución verbal. Registro coloquial.
Significa fracasar o malograrse por completo un plan, un proyecto o una relación, quedando sin control ni dirección posible.
A diferencia de un simple contratiempo, sugiere que la situación ya no puede enderezarse: se ha perdido el rumbo definitivamente.
Qué significa irse al garete
Se aplica a cualquier cosa que dependía de una organización o de un esfuerzo sostenido y que termina por desmoronarse: unas vacaciones planeadas con meses de antelación, un negocio familiar, una negociación entre países o una amistad de años. El verbo «irse» marca que el sujeto no controla ya lo que ocurre.
Se usa casi siempre en pasado o con matiz resultativo: no describe el proceso de fracasar, sino el desenlace ya consumado, el momento en que queda claro que aquello no tiene arreglo.
Origen de la expresión
Viene del lenguaje marinero. «Al garete» se dice de la embarcación que navega sin gobierno, a la deriva, porque ha perdido el timón, las velas o la tripulación que la dirigía; queda a merced del viento y la corriente. De ahí pasó al habla general para nombrar cualquier asunto que pierde su dirección y se abandona a su suerte.
El origen de la palabra «garete» en sí no está del todo aclarado: se ha propuesto un posible parentesco con voces marineras de otras lenguas, pero ninguna hipótesis está confirmada con seguridad, así que conviene tomarla como probable y no como dato cerrado.
Variantes y expresiones equivalentes
Se usa de forma muy pareja en España y América Latina, casi siempre con el verbo «irse», aunque también se oye «mandar algo al garete» cuando alguien provoca el fracaso de forma activa, en vez de que ocurra por sí solo.
Una expresión de sentido exactamente opuesto, y también de origen marinero, es «ir viento en popa», que describe una empresa que avanza con impulso favorable y sin contratiempos.
Ejemplos de uso
El viaje se fue al garete en cuanto cancelaron el vuelo de conexión.
—¿Qué tal la fusión de las dos empresas? —Se fue al garete por diferencias entre los socios.
Si seguimos discutiendo por tonterías, la amistad se va a ir al garete.
La obra de teatro se fue al garete cuando el actor principal se puso enfermo dos días antes del estreno.
Mandó al garete el acuerdo con un comentario fuera de lugar en la última reunión.
Expresiones relacionadas
De sentido parecido: «irse a pique», que también describe un hundimiento total, y «tirar la toalla», aunque esta última implica abandono voluntario y no un fracaso provocado por causas externas.
De sentido contrario: «ir viento en popa», que describe justo lo contrario: un proyecto que avanza sin obstáculos.
Preguntas frecuentes sobre irse al garete
¿Qué significa irse al garete?
Significa que un plan, un proyecto o una relación fracasa por completo y pierde el rumbo, hasta el punto de que ya no puede enderezarse.
¿De dónde viene la palabra garete?
Viene del vocabulario marinero: un barco «al garete» es el que navega sin gobierno, a la deriva, sin nadie que lo dirija. El origen exacto de la palabra en sí no está confirmado con seguridad.
¿Es correcto decir «mandar algo al garete»?
Sí, es una variante habitual que se usa cuando alguien provoca de forma activa el fracaso de algo, a diferencia de «irse al garete», que sugiere que el fracaso ocurre por sí solo.