Significado de Lengua romance
Sustantivo femenino (locución nominal). Del latín romanice, «a la manera de los romanos».
Una lengua romance es un idioma que evolucionó de forma natural a partir del latín vulgar hablado en las distintas provincias del Imperio romano, como el español, el francés, el italiano, el portugués o el rumano.
También se llama lengua románica o neolatina, y se opone históricamente al latín culto y escrito, así como a las lenguas germánicas y prerromanas con las que convivió.
Qué es una lengua romance
Las lenguas romances forman una familia dentro de la rama itálica de las lenguas indoeuropeas. Todas descienden del latín vulgar, la variedad hablada por soldados, comerciantes y colonos del Imperio romano, distinta del latín clásico literario que se conservó en los textos escritos durante siglos.
Al fragmentarse la unidad política del Imperio romano, el latín hablado en cada provincia evolucionó de manera distinta, influido por las lenguas que ya se hablaban allí antes de la llegada de Roma y, más tarde, por los pueblos que se establecieron en cada territorio. Ese proceso, que se prolongó durante siglos, dio lugar a lenguas ya diferenciadas hacia la Alta Edad Media.
Aunque comparten un origen común, las lenguas romances no son dialectos del latín, sino lenguas plenas, con su propia gramática, su propia norma y, en muchos casos, una literatura y una tradición escrita de siglos.
Origen de la palabra romance
Del latín romanice, adverbio que significaba «a la manera romana» y que se usó en la Alta Edad Media en la expresión romanice loqui, «hablar en romance», para distinguir la lengua vulgar hablada de latine loqui, «hablar en latín», la lengua culta y escrita.
Con el tiempo, «romance» pasó de ser un adverbio que calificaba una manera de hablar a funcionar como sustantivo que designaba la propia lengua vulgar, y de ahí derivó el adjetivo actual «romance» o «románico» para referirse a cualquier idioma nacido de esa evolución del latín.
Ramas de las lenguas romances
| Rama | Lenguas principales |
|---|---|
| Iberorromance | español, portugués, catalán, gallego |
| Galorromance | francés, occitano |
| Italorromance | italiano, sardo |
| Retorromance | romanche |
| Balcorromance | rumano |
Ejemplos de uso de lengua romance
El español, el francés y el italiano son lenguas romances porque derivan del latín vulgar.
El rumano es la principal lengua romance que se desarrolló fuera del núcleo occidental del antiguo Imperio romano.
El catalán y el occitano comparten rasgos que los sitúan entre el galorromance y el iberorromance.
Aunque el inglés tiene muchísimo vocabulario de origen latino, no es una lengua romance sino germánica.
El latín dejó de hablarse como lengua materna cuando sus variedades regionales se convirtieron en lenguas romances distintas.
Sinónimos y palabras relacionadas
Sinónimos: lengua románica, lengua neolatina.
Antónimos: lengua germánica (grupo lingüístico de origen distinto, no derivado del latín).
No es lo mismo que:
- Latín: es la lengua de la que derivan las lenguas romances, no una lengua romance en sí misma.
- Lengua indoeuropea: es una familia mucho más amplia que incluye también las lenguas germánicas, eslavas o célticas, entre otras.
- Dialecto del latín: las lenguas romances no son dialectos, sino lenguas plenas, con norma y tradición escrita propias.
Preguntas frecuentes sobre lengua romance
¿Cuáles son las principales lenguas romances?
Entre las más habladas están el español, el portugués, el francés, el italiano y el rumano, además de otras con menos hablantes, como el catalán, el gallego, el occitano o el sardo.
¿Por qué el inglés no es una lengua romance?
Porque, aunque tomó muchísimo vocabulario del latín y del francés, el inglés pertenece por su origen y su gramática a la familia de las lenguas germánicas, no a la de las lenguas romances.
¿Qué diferencia hay entre lengua romance y latín?
El latín es la lengua madre de la que derivan las lenguas romances; estas surgieron cuando las variedades regionales del latín vulgar se diferenciaron lo suficiente como para constituir idiomas propios.