1. Inicio
  2. Psicología
  3. Perfeccionismo

Significado de Perfeccionismo

Sustantivo masculino. De perfecto, del latín perfectus, y el sufijo -ismo.

El perfeccionismo es la tendencia a exigirse a uno mismo estándares muy altos, a menudo poco realistas, junto con una autoevaluación muy crítica cuando esos estándares no se alcanzan.

Puede convivir con un buen desempeño real, aunque no siempre va acompañado de la satisfacción que cabría esperar de los logros conseguidos.

Qué es el perfeccionismo

El perfeccionismo combina dos elementos: un estándar de exigencia muy elevado y una tendencia a valorar el propio desempeño de forma muy crítica cuando no se alcanza ese estándar. No equivale simplemente a «hacer las cosas bien»: una persona puede buscar la excelencia en su trabajo sin sufrir por ello, mientras que el perfeccionismo suele acompañarse de un malestar sostenido, del miedo a equivocarse o de la sensación de que ningún resultado es suficientemente bueno.

Puede orientarse hacia uno mismo, hacia los demás o hacia lo que se cree que los demás esperan, y no siempre resulta visible desde fuera: alguien puede parecer muy seguro de su trabajo y, al mismo tiempo, vivir cada entrega con una exigencia interna agotadora.

Lo estudian la psicología clínica y la psicología de la personalidad, que analizan tanto sus posibles ventajas, como la motivación por hacer bien las cosas, como sus costes, entre ellos la ansiedad o la procrastinación. Esta información es orientativa; cuando el perfeccionismo genera un malestar sostenido, conviene consultar con un profesional de la psicología.

Origen de la palabra perfeccionismo

De perfecto, del latín perfectus, participio de perficere, «llevar a cabo, acabar del todo», y el sufijo -ismo, que forma sustantivos de doctrina, tendencia o actitud.

El uso psicológico del término se desarrolló sobre todo durante el siglo XX, cuando distintos autores empezaron a distinguir el perfeccionismo como rasgo de personalidad de la simple búsqueda de la excelencia. La investigación posterior amplió la idea de un perfeccionismo único a la de varios perfeccionismos, según hacia quién o hacia qué se dirige esa exigencia.

Tipos de perfeccionismo

TipoEn qué consisteEjemplo
AutoorientadoLa persona se exige a sí misma estándares muy altos.Repetir un informe varias veces aunque ya cumpla lo pedido.
Orientado a los demásSe exigen estándares muy altos a otras personas.Criticar con dureza cualquier pequeño error de un compañero.
Socialmente prescritoSe percibe que los demás esperan una perfección constante.Sentir que la familia o el entorno solo aceptaría resultados perfectos.

Ejemplos de uso de perfeccionismo

Su perfeccionismo la llevaba a revisar el mismo correo diez veces antes de enviarlo.

El perfeccionismo del entrenador hacía que ningún resultado, por bueno que fuera, le pareciera suficiente para el equipo.

Empezó a posponer el proyecto por miedo a que no saliera perfecto, un ejemplo habitual de perfeccionismo unido a la procrastinación.

No todo perfeccionismo es negativo: cierto nivel de exigencia puede sostener un trabajo cuidadoso sin generar sufrimiento.

En terapia trabajó su perfeccionismo aprendiendo a tolerar resultados «suficientemente buenos», en lugar de exigirse la perfección.

Sinónimos y palabras relacionadas

Sinónimos (aproximados): exigencia excesiva, autoexigencia extrema.

Antónimos: autocompasión, flexibilidad.

No es lo mismo que:

Preguntas frecuentes sobre el perfeccionismo

¿El perfeccionismo es siempre negativo?

No de forma automática. Cierta exigencia puede sostener un trabajo cuidadoso, pero cuando se acompaña de un malestar constante, de miedo al error o de dificultad para sentirse satisfecho, deja de ser una simple búsqueda de calidad.

¿Por qué el perfeccionismo se relaciona con la procrastinación?

Porque el miedo a no lograr un resultado perfecto puede llevar a posponer el inicio de una tarea, ya que empezarla implica arriesgarse a no alcanzar el estándar tan alto que la persona se ha fijado.

¿Se puede reducir el perfeccionismo?

Sí, es posible trabajarlo, por ejemplo aprendiendo a tolerar la imperfección o a valorar el esfuerzo además del resultado; cuando genera malestar sostenido, conviene abordarlo con un profesional de la psicología.

Ver también