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Significado de Sesgo de anclaje

Sustantivo masculino. De sesgo («desviación») y anclaje, de ancla, del latín ancora.

El sesgo de anclaje es la tendencia a apoyarse en la primera información recibida, el «ancla», al hacer una estimación o tomar una decisión, aunque ese dato inicial sea arbitrario o irrelevante.

Las estimaciones posteriores se ajustan a partir de esa ancla, pero casi siempre de forma insuficiente, por lo que quedan más cerca del punto de partida de lo razonable.

Qué es el sesgo de anclaje

El sesgo de anclaje aparece incluso cuando la persona sabe que el número de partida es irrelevante o aleatorio: basta con haberlo visto u oído para que influya en la respuesta siguiente. No hace falta creer en ese dato ni considerarlo fiable para que actúe como referencia.

Funciona porque el pensamiento tiende a ajustar sus estimaciones por aproximaciones sucesivas a partir de un punto de partida, en vez de calcular cada respuesta desde cero. Ese ajuste suele detenerse antes de llegar al valor más preciso, y el resultado final queda «anclado» cerca del número inicial.

Lo estudian la psicología cognitiva y la economía conductual, interesadas en cómo los atajos mentales, o heurísticos, facilitan decisiones rápidas a costa de introducir errores sistemáticos y predecibles.

Origen de la expresión sesgo de anclaje

De ancla, del latín ancora, usado en sentido figurado: la información inicial funciona como un ancla que fija el punto de referencia de la estimación posterior, aunque esta pueda desplazarse algo a partir de ahí.

Los psicólogos Amos Tversky y Daniel Kahneman describieron el anclaje como uno de los heurísticos de juicio en un trabajo de 1974 sobre cómo las personas estiman valores y probabilidades bajo incertidumbre. Desde entonces se ha replicado en ámbitos muy distintos, desde la negociación hasta la fijación de precios.

El anclaje en distintos ámbitos

Ejemplos de uso de sesgo de anclaje

El vendedor mencionó un precio inicial muy alto a propósito, sabiendo que el sesgo de anclaje haría parecer razonable cualquier oferta algo menor.

En el experimento, quienes veían primero un número alto estimaban después cifras mayores que quienes partían de un número bajo, un caso típico de sesgo de anclaje.

Pedir el primer salario en una negociación es delicado, porque ese número puede funcionar como ancla para toda la conversación posterior.

El sesgo de anclaje explica por qué comparar un descuento con el precio original hace que la rebaja parezca mayor de lo que es en términos absolutos.

Aunque conocía el sesgo de anclaje, le costó ignorar la primera cifra que le habían propuesto al valorar la vivienda.

Sinónimos y palabras relacionadas

Sinónimos (aproximados): efecto ancla, heurístico de anclaje y ajuste.

Antónimos: no tiene un antónimo formal.

No es lo mismo que:

Preguntas frecuentes sobre el sesgo de anclaje

¿El sesgo de anclaje afecta aunque se conozca su existencia?

Sí. Conocer el sesgo ayuda a estar alerta y a cuestionar la primera cifra o dato recibido, pero no elimina el efecto por completo: sigue siendo necesario contrastar la estimación con otras referencias.

¿Por qué se llama «anclaje»?

Porque la información inicial actúa como un ancla que fija un punto de referencia: las estimaciones posteriores pueden moverse, pero rara vez se alejan mucho de ese punto de partida.

¿El sesgo de anclaje solo afecta a los números?

Se ha estudiado sobre todo con estimaciones numéricas, pero el mecanismo también aparece en otros juicios, como valorar una opción tras haber visto antes una alternativa muy distinta.

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