1. Inicio
  2. Filosofía
  3. Absurdo

Significado de Absurdo

Sustantivo masculino (uso filosófico) y adjetivo. Del latín absurdus, «disonante, fuera de tono».

En filosofía existencialista, el absurdo es el choque entre la necesidad humana de encontrar sentido a la existencia y un mundo que no ofrece ninguno por sí mismo.

En el uso corriente, «absurdo» califica lo que carece de lógica o de sentido común, un empleo más amplio y anterior al filosófico.

Qué es el absurdo

El concepto filosófico de absurdo lo desarrolló sobre todo Albert Camus, especialmente en su ensayo El mito de Sísifo (1942). Para Camus, el absurdo no está en el mundo ni está en el ser humano por separado, sino en la relación entre ambos: surge cuando una conciencia que exige razones, sentido y unidad se enfrenta a un universo que permanece silencioso ante esa exigencia. No es sinónimo de «sinsentido» a secas, sino del choque concreto entre esa demanda humana y la ausencia de respuesta.

Esta noción es próxima, pero no idéntica, a la angustia existencial que describieron Kierkegaard, Heidegger o Sartre: mientras la angustia suele referirse a la experiencia de la libertad y la falta de fundamento último de las decisiones, el absurdo camusiano se centra específicamente en la desproporción entre la pregunta humana por el sentido y el silencio del mundo ante ella.

Camus rechazó dos salidas que consideraba fugas del absurdo: el suicidio físico, que elimina uno de los dos términos de la relación (la conciencia), y el «suicidio filosófico», que consiste en inventar un sentido trascendente —religioso o de otro tipo— para escapar de la tensión en lugar de sostenerla. Su propuesta fue vivir «sin apelación», manteniendo lúcida la conciencia del absurdo sin resolverlo con una fe que Camus consideraba no justificada racionalmente.

Origen de la palabra absurdo

Del latín absurdus, formado por ab- (partícula intensiva o de alejamiento) y surdus, «sordo». El sentido original es acústico: algo «disonante», que suena mal o desafina, de donde pasó a significar lo que carece de sentido o de razón.

El uso corriente de «absurdo» como sinónimo de «ilógico» o «disparatado» es muy anterior al filosófico y se mantiene vigente en el habla cotidiana. El sentido técnico, ligado al existencialismo, se consolidó a partir de la obra de Camus a mediados del siglo XX, tanto en ensayo (El mito de Sísifo) como en novela (El extranjero) y teatro, y desde entonces convive con el uso coloquial sin sustituirlo.

Elementos del absurdo en Camus

Ejemplos de uso de absurdo

Sísifo, condenado a empujar eternamente una roca que siempre vuelve a caer, es para Camus la imagen misma del absurdo.

El personaje de Meursault en El extranjero encarna una existencia atravesada por la conciencia del absurdo.

Enfrentarse al absurdo, según Camus, no exige desesperar, sino aprender a vivir sin las respuestas que se anhelan.

Le pareció absurdo tener que rellenar el mismo formulario tres veces para el mismo trámite. (uso coloquial, sin relación con el concepto filosófico)

El teatro del absurdo, con autores como Ionesco o Beckett, llevó esta sensación de falta de sentido al lenguaje y a la escena.

Sinónimos y palabras relacionadas

Sinónimos (uso coloquial): ilógico, disparatado, incoherente, irracional.

Antónimos: sentido, coherencia, razón, lógica.

No es lo mismo que:

Preguntas frecuentes sobre el absurdo

¿Quién desarrolló el concepto filosófico de absurdo?

Albert Camus, principalmente en el ensayo El mito de Sísifo (1942), donde lo definió como el choque entre la exigencia humana de sentido y el silencio del universo ante esa exigencia.

¿Es lo mismo el absurdo que el existencialismo?

No exactamente. El absurdo es un concepto desarrollado por Camus, que él mismo distinguió del existencialismo de autores como Sartre; comparten preguntas sobre el sentido y la libertad, pero Camus no se identificaba plenamente con la etiqueta «existencialista».

¿Qué propone Camus frente al absurdo?

Ni el suicidio ni una fe que invente un sentido trascendente, sino la rebeldía: vivir con plena lucidez la tensión entre la búsqueda de sentido y su ausencia, sin resolverla artificialmente.

Ver también